Sumario

La visión de...

Xavier Marcet

Presidente de Leadtochange

La innovación está en la mirada

Nunca había tenido tantas noticias de innovación sobre entorno rural y referidas al mundo agrícola como en los últimos meses. En parte es por la fusión generalizada del mundo analógico y del mundo digital que vivimos por doquier. Pero también por la necesidad de buscar nuevas formas de crear valor y dar sostenibilidad al mundo rural. Determinadas tendencias asociadas al imperativo de crear territorios de sostenibilidad integral o al despliegue de la economía circular no harán más que favorecer una mayor dosis de innovación en territorios rurales.

Casi nadie discute la importancia de la innovación; es una palabra que se repite hasta la saciedad. Pero no está claro cuál es la realidad. ¿Están consiguiendo las organizaciones resultados significativos en innovación? En el caso de la mayoría de las empresas consolidadas diríamos que los resultados son muy discretos, más tendentes a lo incremental que a lo radical. Lo mismo se puede decir de los territorios. De hecho, muchas de las innovaciones que nos han cambiado la vida en los últimos 20 años procedían más de las empresas start-up que de las establecidas que forman la lista Fortune 500. Sin duda, entre el impacto innovador de las primeras y el de las consolidadas, parece que los resultados son mucho más espectaculares a favor de las nuevas empresas. Por cierto, no debería pasarnos desapercibida la eclosión extraordinaria de unicorns que estamos viviendo en los últimos 3 años. Es como si muchas grandes empresas consolidadas prefirieran poner sus recursos en proyectos nacidos fuera de la caja y liderados por emprendedores ajenos, más que confiar en sus propias competencias de innovación. Parece como si sus culturas corporativas aceptaran la retórica de la innovación, pero se vieran incapaces de lidiar con sus propias inercias y les costara mucho adoptar prácticas de innovación realmente comprometidas.

Estamos muy acostumbrados a fusionar la tecnología con la innovación. Y no debe ser necesariamente así

Estamos muy acostumbrados a fusionar la tecnología con la innovación. Y no debe ser necesariamente así. La tecnología se desarrolla a un ritmo exponencial; de tal magnitud que casi ni la economía, ni por descontado los reguladores, son capaces de alcanzarla. Pero el origen de la innovación está en la mirada, no en la tecnología. En la forma de ver novedades que transforman las soluciones a un problema, o bien que permiten nuevas funciones y aspiraciones. Innovaciones muy importantes han nacido de esta forma de mirar que se fundamenta en inspiraciones cruzadas. A menudo, gente que observa realidades muy alejadas de sus quehaceres profesionales saca ideas de sectores que no tienen nada que ver con el suyo para explorar nuevas soluciones. Esto es lo que hizo Henry Ford cuando se inspiró en un matadero de cerdos para su cadena de producción. Al ver las hileras de tocinos colgados de un gancho, pensó que si fueran autos sería muy fácil poder trabajar sobre ellos. Así nació la famosa cadena de montaje de Ford, de una inspiración cruzada. Steve Jobs decía que la creatividad consiste en conectar puntos que no es obvio que se puedan relacionar, y hacer nacer de esta conexión inesperada soluciones o propuestas insólitas.

La lateralidad, la inspiración cruzada se expresa en miradas nuevas, en gente capaz de ver soluciones diferentes y ser luego suficientemente tenaces como para llevar estas nuevas ideas a la práctica. Tener ideas no es innovar. Las ideas nuevas solamente abren la puerta a la innovación, pero el camino por recorrer es largo. Es un camino de exploración donde, igual que cuando andamos por el monte, a menudo debemos dar rodeos, ir adelante y atrás, buscar a derecha e izquierda cuál es la opción que nos llevará a una solución.

Algunas claves de la Innovación

Fotografías: Leadtochange.

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